El movimiento “RE”

Hace algún tiempo, desde Anceco, os comentamos las principales conclusiones de un interesante estudio sobre los comportamientos del presente que están cambiando el futuro, elaborado por Labrand Psicología de Marcas.

 

Labrand basa su método de trabajo en la observación, la recolección, la clasificación y el análisis de señales que indican tendencias de comportamiento que pueden tener una traducción en formas de consumo, y para la publicación del mencionado estudio, por ejemplo, se examinaron más de 3.000. De su lectura, recuerdo que me llamó poderosamente la atención uno de los capítulos: el momento re, replanteando el mañana.

Mi interpretación es que esta tendencia se basa en la coincidencia de una constante repetición del prefijo re, en distintos ámbitos de nuestra sociedad, como consecuencia de la actual crisis. En efecto, me ha sorprendido comprobar que el diccionario de la RAE recoge 1.621 palabras que empiezan por re. Imagino que para los melómanos su principal significado hará referencia a la segunda nota de la escala musical, aunque existen, al menos, otras seis acepciones ligadas a su función como prefijo: repetición, movimiento hacia atrás, intensificación, oposición o resistencia, negación o inversión de significado e intensificación (precediendo a adjetivos o adverbios).

Últimamente, confirmando las conclusiones de Labrand, me da la impresión de que este prefijo se ha situado en el top 10 de los más usados. Lo más curioso es que lo encontramos con igual frecuencia refiriéndose a mensajes esperanzadores y positivos como indicando aspectos negativos de nuestra sociedad, de las finanzas o la vida política.

  • En el pasado congreso hablábamos de regenerar las centrales de compra reinventando el modelo y reaccionando. Recientemente, uno de los ponentes, Luis Galindo, ha publicado su segundo libro que lleva por título reilusionarse.
  • El Gobierno insiste en recordar que existen indicios de reactivación de nuestra economía y que después de verano podríamos estar hablando del fin de la recesión y de la consiguiente recuperación económica a pesar de un, más que posible, repunte del paro.
  • Las rebajas de este invierno han sido las peores que se recuerdan en décadas, registrando recaudaciones reducidas que no han permitido rectificar la tendencia bajista, ni superar el reto de recuperar las pérdidas de la temporada. Al comerciante tan solo le resta el recurso de refunfuñar, regalar el producto y reflexionar sobre cómo reaccionar para rectificar la tendencia y reconquistar los números verdes.

 

Particularmente, el dichoso prefijo me evoca cambios. Quizás se deba a que este deseo de cambios lo llevo tan dentro que me busco cualquier excusa para sacarlo a escena. Y a pesar de que la palabra cambio no contiene ni la r ni la e, constato que cada día somos más los que compartimos el deseo. Por lo tanto, ¡al diablo la gramática y vivan los cambios!, hay que reanimarse, recordar, reedificar, reparar y reajustar; rechazar, reclamar, reeducar, recusar y reaccionar.

En las últimas décadas la actividad económica general se ha centrado en la creación de valor para los accionistas olvidándose de los demás agentes de una economía. La crisis ha puesto de manifiesto que la evolución económica y financiera se ha disparado tan fuera de control que ha conseguido situar los intereses de los mercados por encima de la sociedad, la política, la ética y hasta la legalidad, contando con la aceptación, la complicidad y una destacada actuación por parte de nuestros políticos.

Los valores del movimiento re pueden dar respuesta tanto a cuestiones relacionadas con la crisis económica como a muchos de los problemas de nuestra sociedad. El movimiento re aboga por un cambio de valores, basándose en pilares tan básicos y olvidados como la educación, la ética, el respeto o la transparencia, y pretende la reordenación de las administraciones públicas para convertirlas en estructuras eficientes, modernas y menos costosas y la participación de todos en lo que es de todos.

El movimiento re no es literatura ni tampoco tan utópico como pretenden hacernos creer. Es una actitud, fundamentada en valores sólidos, que conduce a una forma de actuar en cualquier ámbito de nuestro entorno. El movimiento re no tiene número de socio y no necesita carnet, no reparte sobres ni recibe subvenciones, carece de organigrama y ni tiene aspiraciones políticas ni pretende escaño alguno. Elmovimiento re no requiere titulación universitaria, ni examen de acceso ni oposiciones de ningún tipo. Además resulta contagioso, como la buena risa y ciertas alegrías. Es sincero, natural, beneficioso y gratuito. Es de fácil aplicación y se recomienda su desarrollo tanto en el ámbito profesional como en el social. En contrapartida, el movimiento re pide esfuerzo, valores, responsabilidad, voluntad de cambio, sustituir lo singular por lo plural, sinceridad y transparencia, solidaridad, implicación y compromiso.

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